Sobre cómo promover un desarrollo autónomo

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Muchas veces nos preguntamos por qué nuestros niños y niñas no son independientes, por qué necesitan que estemos siempre con ellos, a qué edad comienzan a jugar solos, es necesario que les enseñemos todo.

Para contestar algunas de estas preguntas he escrito el siguiente artículo, que espero disfruten.

Hace bastantes años en la Europa Oriental una pediatra húngara se hacía preguntas en relación al desarrollo infantil, se cuestionaba sobre cómo los adultos abordábamos la crianza de nuestros hijos e hijas, por qué sentimos que tenemos que enseñarles todo desde cómo moverse hasta cómo hablar. Y ahí estamos, esclavos de una jaula que construimos nosotros mismos. Porque de lo que hablaremos a continuación nos cambiará profundamente la forma de ver al recién nacido o al lactante que tenemos frente a nosotros. Años más tarde, y observando a su propia hija, la pediatra Emmi Pikler, postuló que los niños y niñas no requieren intervención del adulto para lograr cada uno de los hitos motores que forman parte del itinerario sensoriomotor. Ese itinerario, ese camino arduo desde la posición acostado hasta la posición de pie está grabado en nuestra información genética, está almacenado como un programa motor en nuestro cerebro (revisar teoría de programación motora de control motor). Esto nos dice con claridad y fundamento, que el niño o niña no necesita ser entrenado para ir desarrollando cada estadio. No necesita que nadie lo ponga sentado con apoyos para que “fortalezca” los músculos de la espalda,  no necesita que nadie lo ponga de pie para fortalecer sus piernas, no necesita que nadie le enseña a gatear, ni menos a caminar. Es válido que nos preguntemos entonces  ¿Qué es lo que nuestros hijos e hijas necesitan? La respuesta le da el nombre a este sitio, la respuesta es: Moverse en Libertad.

Moverse en Libertad, implica ante todo una actitud de respeto hacia el niño o niña. Respeto de sus formas, de sus tiempos, de sus ritmos, de sus intereses, de sus necesidades. Y para respetar, es necesario conocer a quien se respeta, reconocer a mi hijo como un ser distinto a mí. Reconocer que aunque parece frágil e indefenso, tiene la fuerza y la información para ser el propio motor de su desarrollo. Este cambio de mirada, hacia el niño o niña, es vital para luego sentir confianza en el rol que cada uno asumirá, los padres por una parte una actitud de respeto, de apoyo, de facilitadores y mediadores con el mundo. Los hijos, una actitud activa. Luego necesitamos espacio adecuado, y por espacio vamos a entender no sólo el espacio físico externo, sino también las vestimentas de nuestros hijos o hijas. Vamos primero por lo que está más cerca de la piel, la ropa. Hoy en día, es frecuente observar que los niños y niñas parezcan pequeños adultos vestidos, abundan los jeans rígidos, camisas, vestiditos, entre otros, que si bien hacen que nuestros hijos e hijas estén a la vanguardia de la moda no les permiten desplegar sus habilidades motoras y no hacen más que limitar su desarrollo. Es por ello, que la ropa cómoda, holgada y ligera, son fundamentales si queremos que nuestros hijos se muevan libremente. Así también, entregar la oportunidad de estar desnudos o con menos ropa en los meses más cálidos, resulta vital desde el punto de vista sensorial. No debemos olvidar que la piel es nuestro órgano sensorial más grande, con miles de receptores repartidos en el cuerpo y dispuestos a recibir información de texturas y temperaturas diversas, que sin duda, se convierten en una importante información para nutrir al cerebro.  Luego revisamos el espacio externo, el espacio de juego. Un espacio adecuado debe contar con una superficie de apoyo firme y segura, es por ello, que las camas no constituyen un espacio adecuado para el juego y la exploración, la superficie es muy blanda y desde los 6 meses se vuelve insegura por el riesgo de caídas. De ahí, que la mejor superficie siempre es el suelo. Puedes colocar una manta, un mat de yoga, una esterilla, goma eva, etc. Es importante saber cómo debe ser el espacio de acuerdo a la edad de cada niño o niña. Por ejemplo, si bien los gimnasios de actividades pueden resultar útiles en los cuatro primeros meses, luego de ello, dejan de ser un buen espacio, puesto que a los cuatro meses aproximadamente los pequeños comienzan a integrar los planos de rotaciones, es decir, empiezan a querer moverse hasta los lados y pueden pasar buenos meses incorporando estas sensaciones de movimientos rotacionales antes de girar completamente, es por ello, que se recomiendan espacios amplios con juguetes en el suelo que llamen la atención y que el niño o niña pueda ir explorando desde el encuentro visual hasta el contacto y la exploración con las manos. Lo más importante, es conectarse con los objetos que le gustan a tu hijo o hija, buscar un espacio amplio y darle la oportunidad de ir explorando desde sus posibilidades. Respetando sus formas y sus ritmos. Es por ello, que no debemos imponer posturas que el niño o niña no alcance por sí mismo. Así, la postura inicial es de espalditas en el suelo. Desde ahí, es él o ella quien decide constituyéndose así como un sujeto de acción, donde sus intereses y habilidades serán su motor de desarrollo. Debido a que el vínculo y el respeto son vitales para que tu hijo o hija disfrute de los espacios de juego y sienta la seguridad de tu presencia como padre o madre, es fundamental aprovechar los cuidados cotidianos para ir fortaleciendo la relación entre ambos, date tiempo para observarlo, para hacerle cariño, para amamantar en un espacio íntimo de conexión y tranquilidad, para bañarlo con calma, para vestirlo respetuosamente explicándole lo que estás haciendo y haciendo que participe activamente, haciéndole masajes y recordándole desde el afecto y el sentido táctil cuales son las partes de su cuerpo, los límites de su piel. Desde donde él o ella se constituye como un ser humano único en el mundo… y desde su cuerpo, se relaciona con lo otro y los otros.

Agradezco profundamente sus comentarios y aportes, pronto más artículos.

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2 Comments

  1. Me parece súper interesante el abordaje del tema a partir del respeto hacia el niño. En la experiencia que he tenido desde que nació mi hija, me ha costado mucho instaurar en los cercanos -y en los no tanto- la noción de que ella es una persona con voluntad y deseos propios que nosotros los adultos debemos respetar, aun cuando nos sea difícil interpretar las señales que los niños muy pequeños nos presentan.
    Claro está que con el lenguaje verbal nos hemos acostumbrado a recibir información hablada y escrita y hemos dejado de oír lo que el cuerpo y los gestos nos dicen. Yo he hecho el ejercicio de conocer y descifrar lo que mi pequeñita de sólo 9 meses me cuenta con sus gestos y movimientos y sé perfectamente cuando está a gusto en un lugar, cuando algo le llama la atención y quiere explorarlo o cuando no se siente cómoda.
    Por otra parte, creo que existe en la sociedad la creencia de que al ser niños, se les puede transgredir sus espacios y voluntades. Es así como constantemente me veo tratando de evitar que gente desconocida para mi hija se aventure a tocarle su carita y sus manitos, mientras ella me mira y se retrae dentro de sus posibilidades, como queriendo decirme “mami, ¿quiénes son estas personas y por qué me tocan?”.
    Desconozco las razones socioculturales que nos llevan a esta situación, pero sé que no me atrevería a tocarle la cara a una persona que no conozco, menos sin su consentimiento.
    Cuando un niño quiere acercarse a una persona, dará señales claras de sus intenciones, es así como cuando mi hija ve a sus abuelos por ejemplo, estira los brazos para que la tomen, les sonríe y responde a sus juegos verbalizando y riendo con ellos.
    Invito a todos quienes lean este comentario y a los creadores del blog que respetemos a nuestros pequeños, les demos espacios para “moverse en libertad” tanto físicamente como socialmente y seamos partícipes y facilitadores de su pleno y sano desarrollo.
    Saludos,

    Andrea, mamá de Agustina

  2. Hola. Muy lindo leer tus artículos Sarita. Si bien me habias introducido a las teorías que compartís acá, es muy bueno poder leerlas tranquila y compartirlas con un simple copy-paste.
    Me alegra leerte, sos muy clara y respetuosa también por medio escrito, eso hace dinámica la lectura y promueve el sentido crítico de el receptor, lo que permite el aprendizaje.
    Ultimamente me pasa que siento que el conocimiento que me libera, que me sirve, es el que puedo extrapolar a otras áreas y con muchas de las ideas expuestas en este articulo me pasa eso, encuentro los parámetros de analisis utiles para otros campos. Tomo una cita tuya para mostrarte “Reconocer que aunque parece frágil e indefenso, tiene la fuerza y la información para ser el propio motor de su desarrollo” … ¿cuántas veces vemos a otros adultos o a nosotros mismos como indefensos? mil… si nos acordaramos de que todos poseemos la informacion para nuestro desarrollo no iriamos por la vida dando consejos o pidiéndolos, sino mas bien, procurandonos a todos por igual una plena libertad de movimiento, que nos permita, en la exploración, liberarnos. Éxitos y libertades en esta y aquella parte del globo :)

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